lunes, 18 de julio de 2016

Todo lo que no me atrevo a decirte

Los días tras tu espalda me quedan grandes.

Siempre me has dicho que queriendo o sin querer, te enseño mucho. Y me parece que no te he dicho suficientes veces que la que más aprende soy yo.

¿Sabes? me has enseñado que uno tiene que salir a luchar por lo que quiere, no rendirse. Escuchar a tu corazón y hacerle un poco de caso. Siempre has luchado por mi, eso es algo que me ha fascinado desde el principio. A pesar de los prejuicios. Yo intentaba negarme la verdad, pero tú has estado siempre al pie del cañón. No importa si estaba con otra persona, si te odiaba... Salías a luchar por mi y yo, como siempre, me quedaba esperando.

Me he cansado. Me he cansado de quedarme ahí, esperando a que las cosas vengan a mí solas, así como por arte de magia. Si algo he aprendido de ti es a luchar por lo que quiero y te prometo que todo que lo te he dicho siempre es verdad: quiero despertarme en tu pecho, abrir los ojos y ver nuestro tatuaje. Eso es por lo que quiero luchar, aunque me lluevan balas, aunque muera en el intento.

Sé que no es buen momento, ambos necesitamos madurar, valorar y decidir. Tal vez leas esto ahora o tal vez leas esto en un futuro y te parezca ridículo. Pero yo esta vez lo tengo muy claro, voy a luchar por ti. Voy a apostar todo y a asumir lo que pueda pasar. Empiezas una nueva etapa, vas a conocer a mucha gente nueva e incluso puede que te enamores y encuentres a alguien capaz de llenar el vacío. Entonces, no me quedará otra que rendirme y aprender a vivir sin ti. Puede que yo encuentre a alguien que me curé las heridas tan bien como tú y me enamore. Entonces tendrás que aprender a vivir sin mí. Hasta entonces, te prometo que no voy a rendirme.

De verdad, de corazón, quiero que seas muy feliz M, te lo mereces. Ya lo sabes.


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